Principal Arriba Comentarios Contenido Buscar Traducción Imágenes

Palabras
Cuentos Palabras Tiempos Signos Realidades

   

^^  Obtenga el libro impreso: Las Tres Cabezas del Elefante... ^^

__________________

Atlántida

Lemuria

Âgharttha

Gaia

_________________

Anú

Mihael

Ialdabaoth

Vishnú

Shiva

Ishva-Ra

_________________

Archi

Melki-Tsedek

Brâhatmah

Mahatma

Mahanga

_________________

Nueva Era

Teosofía

Antroposofía

Gnósticos

Pitagóricos

Rosacruces

Francmasones

Martinistas

Nazarenos

Esenios

_________________

Buddha

Krishna

Rama

Zarathushtra

Moisés

_________________

Gandhi

Ahimsa

Aparigraha

Samhaha

_________________

Aeter

Akasha

Âlaya

Laya

_________________

Nihil

Holístico

Nat-Our

Noúmeno

_________________

Magia

Mash-Mak

Mahat

Ofitas

Nâgas

_________________

Hermes

Thoth

Iaô

Adonai

_________________

Mâyâ

Mérou

Omphalos

Om

Fohat

_________________

Sánscrito

Vattan

Irdín

Hierogáfico

_________________

^^  Éstos... y otros muchos Términos Esotéricos más en el Glosario... ^^

_________________

 

_________________

   ¡¡Despierta!!

       

      ¡¡El Día...

 ...Ha Llegado!!

_________________

 

  << Traduzca esta Página <<

La Palabra, al contrario que el Hombre y sus imperios, no es pasto del fuego devorador ni sucumbe al rumor del viento que con su leve susurro desmenuza al granito más sólido para convertirlo en la arenisca que alimenta la insaciable voracidad de los desiertos.

La Palabra pues, vive  permanentemente en el alma del Tiempo, y se oye tanto en el susurro del viento como en el rumor del mar. Únicamente hay que sentarse a la orilla del Mundo y escuchar…

[Sebastián Salado; Las 3 Cabezas del Elefante]  

La Poderosa Fuerza Interior

Alhim

¿Que importancia puede tener la "palabra" en un mundo de imágenes?

El significado de la Palabra:

La palabra escrita es la herencia viva de las culturas y civilizaciones ancestrales, ella constituye invariablemente la base de la pirámide de la Raza Humana. Sus signos y símbolos representan el auge o decadencia de culturas y civilizaciones desaparecidas hace tanto tiempo ya, que unas remotas y deformadas leyendas es lo único que permanece de ellas, adormecidas éstas en los oscuros rincones de la mente histórica de los hombres modernos. 

Esas leyendas y la palabra que les da vida, representan las primitivas hiladas de la gran pirámide, las cuales, yacen enterradas a gran profundidad bajo la arena del desierto. Las Civilizaciones Perdidas son los escalones sobre los cuales se construyen las nuevas culturas en las que se basa la nuestra propia. Y así, en la madurez de los tiempos, cabe decir que aquella sociedad que desprecia a sus progenitoras no sabe nada acerca de sí misma… 

La cultura humana avanza –cuando no retrocede-, poco a poco, paso a paso, escalón por escalón, y los hombres casi nunca se acuerdan de ‘Los Constructores’, aquellos que colocaron las primeras hiladas de piedra sobre las que se alza nuestra orgullosa civilización. Esos seres, construyeron su Verdad con piedras tan gigantescas que hoy en día, ellas nos parecen mitos, simples fábulas irreales que salvaguardan la pequeñez de nuestras obras ante el vértigo de la grandeza pasada. 

No hay mejor ciego que el que no quiere ver, ni mejor sordo que aquél que no desea oír la Verdad que se transluce por medio de los nombres y las palabras sagradas del pasado. Pero la Verdad ha sido cegada y confundida permanentemente por aquellos a los que deslumbraba su radiante fulgor, dejando al descubierto su pobreza de espíritu y su mezquindad.

 

¿Quién lo dice?

Desde las escrituras Mazdeinitas y la Kabalah, hasta los Vedas y los Purânas hindúes pasando por las leyendas Norse escandinavas,  se habla en todas, de: 'la Naturaleza del Hombre Celeste’.

La Cábala es asimilada tradicionalmente en Occidente a la tradición judía, y al sistema de interpretación mística y alegórica del Antiguo Testamento, como un conjunto de doctrinas teosóficas basadas en la Sagrada Escritura, que a través de un método esotérico de interpretación y transmitidas por vía de iniciación, pretende revelar a los iniciados doctrinas ocultas acerca de Dios y del mundo.

Aunque, ésta clásica definición realmente no nos aporta mucho acerca de la idea y del espíritu de esta disciplina esotérica; de este modo, nosotros preferimos que sea la propia Qabbalah quien se defina a sí misma, y en ésta búsqueda, encontramos en el Sepher Jetzirah estas aleccionadoras palabras:

<< Busca, piensa, combina, imagina, y coloca a cada criatura en el lugar que le ha asignado el Creador.   [Sepher Jetzirah] >>  

De esta curiosa manera entendemos la Qabbalah como la matemática del pensamiento humano, una especie de álgebra del espíritu, en la que los problemas del alma se resuelven a modo de ecuaciones, despejando paso a paso las incógnitas. 

De esta manera simple, enlazamos el espíritu de la Kabalah con la Filosofía de Sócrates y más concretamente con la de Pitágoras que definía al Filósofo, como ‘el que conoce las causas ocultas en las cosas visibles’.

 

¿Cuál es su origen?

El leguaje como representación de conceptos ideográficos tiene su base en el término de Hierograma o Hieroglífico se aplica a la escritura en que, por regla general, no representa las palabras con signos fonéticos o alfabéticos, sino que el significado de las mismas está compuesto por figuras o símbolos. El tipo común de Hieroglífico ( jeroglífico) que se conoce actualmente es el que proviene de los egipcios, indostánicos, mesopotámicos y otros pueblos antiguos que usaron este género de escritura principalmente en los monumentos.

Igualmente se asocia este término a cada uno de los caracteres o figuras usados en este género de escritura.

El concepto ‘Hierático’ (Magno o Sagrado) se confunde con ‘Ideográfico’ (representación de ideas) cuando se habla del lenguaje Hieroglífico. Las culturas provenientes de las Razas Tercera (Lemuria) y Cuarta (Atlántida-) poseían un rico idioma Ideográfico, como correspondía a una capacidad intelectual aún no desarrollada plenamente. Así podemos observar actualmente los ‘gliptolitos’ descubiertos por el doctor Cabrera Darquea en Ocucaje, situado en las llanuras de Nazca  en Perú, correspondientes a la época Lemúrica, y también los pertenecientes a las antiguas civilizaciones del Indo en las ciudades de Harappa, Mohenjo, Daro y Chanju Daro; fechadas aproximadamente –según la arqueología oficial- en 3000 años a.C., pero que en realidad corresponden a la era inmediatamente posterior al diluvio, cuando desaparecieron  los continentes de Atlántida y Mú.

En este punto no podemos dejar de recordar al coronel del ejército británico James Churchward, teósofo e investigador condiscípulo de madame Blavatsky; al igual que descubridor y defensor de las evidencias  que configuran la teoría esotérica moderna de la existencia del continente de .

James Churchward, a la sazón coronel británico destinado en la India Colonial de finales del siglo XIX, realizó un sinfín de viajes e investigaciones por toda la India, Siberia y Mongolia en busca de las evidencias arqueológicas del alfabeto Uighur en el que él mismo asegura están escritos los misteriosos archivos secretos Naacals, identificados como las últimas reliquias del sumergido continente de . James Churchward narra en sus libros, como un ‘rishi’ en la India, le mostró unas tablillas antiquísimas guardadas en las cámaras secretas de un arcano templo hindú, las cuales estaban grabadas en un lenguaje ideográfico extraño que, según le contaron los sacerdotes del templo, formaban una pequeñísima porción de los tesoros rescatados por los Naacals antes del cataclismo que sumergió las siete ciudades sagradas que existieron en el continente de Mú.

Churchward viajó también desde la India a Mesopotamia, Siria y Egipto en busca de las evidencias y rastros de las antiguas civilizaciones pre-diluvianas. Tras su pase a la reserva, se estableció definitivamente en Nueva York donde se dedico a viajar por el Oeste de Estados Unidos, Méjico y América Central en busca de esas mismas evidencias que demostraban una comunalidad en el estilo de esos caracteres arcanos.

Posteriormente, a sus trabajos, muchos investigadores, arqueólogos y eruditos han encontrado un sin fin de pruebas  y hallazgos arqueológicos entre los que se encuentran los 270 caracteres pictográficos figurativos encontrados en multitud de sellos de esteatita durante las excavaciones en las ruinas arqueológicas de las ciudades ribereñas del Indo, situadas en las regiones del Sindh, Lothal y Gujarat. En Mesopotamia, las ruinas arqueológicas de las ciudades antediluvianas de Eridu, El Obeid, Uruk y Djemdet se encuentran estelas con caracteres ideográficos de corte similar a los Indostánicos rescatadas de entre los restos de sus colosales edificios de terrazas y templos.

Pero lo más curioso es que dichos caracteres se encuentran esparcidos desde Pascua  hasta Perú, América central y Méjico en un sinfín de formas simples y simbólicas que siempre acompañan a las gigantescas construcciones megalíticas originarias, algunas de ellas sumergidas como las polémicas moles ciclópeas submarinas en el cabo Isekiu o Iri-Zaki, en la isla de Yonaguni, cerca de Okinawa en el Sur del Japón.

Todos estos caracteres ideográficos no son sino los signos y símbolos Lemures y Atlantes, que dieron paso durante nuestra Quinta Raza o Raza Aria a nuestra escritura moderna como actualmente la conocemos.

Un vestigio arqueológico que puede ser equivalente en importancia a la Piedra Rosetta de Champollión escrita en jeroglífico, demótico y griego, la encontramos en el pilar que ostenta el edicto de Ashoka, un lipi de la época India de Maurya, del siglo III a.C., en el que se puede apreciar una estela bilingüe esculpida en prácrito (ideográfico) y devanagari (ideológico o silábico).

Por doquier los viejos lenguajes dejan paso a las nuevas lenguas adaptadas al desarrollo mental de la nueva raza. Otro ejemplo de ello lo tenemos en la complejidad de la escritura cuneiforme encaminada hacia conceptos de aritmética y geometría muy avanzados que implicaban el manejo de potencias, raíces y ecuaciones. Esta nueva escritura  “Aritmetológica” estaba más acorde con el desarrollo de la inteligencia del hombre contemporáneo y a sus nuevas capacidades mentales.

 

Las palabras que dicen la verdad no son hermosas, las palabras hermosas no dicen la verdad.

[Lao Tse, Tao Te King]  

 

   

<<  Obtenga el libro impreso: Las Tres Cabezas del Elefante y El Inmortal ... <<    

Principal ] Arriba ]

Enviar el correo electrónico a sebastiansalado@contactoglobal.net con preguntas o comentarios sobre este sitio Web. También se puede usar el Buzón de la Página en: "Comentarios". 
Copyright © 2004-2012  Sebastian Salado (Las 3 Cabezas del Elefante).
Publicación: Septiembre 2004. Última modificación: 16 de Febrero 2013.