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Mú
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Mâyâ
Mérou
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Om
Fohat
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Sánscrito
Vattan
Irdín
Hierogáfico
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Glosario de términos (T):
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T
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Tantra:
Ver también: Yoghina; Magia
La Tantra es la práctica espiritual de la
transmutación de la energía, en la que se enseñaba el control total de
la mente, mediante la práctica del ritual tántrico.
En la India milenaria, este ritual implicó cambios
completos en las prácticas sociales hindúes y cambios en los procesos
fisiológicos. También cambió la ortodoxia hindú con respecto a los
usos y costumbres, como la reglamentación de los distintos alimentos
utilizados para la purificación; en los tantra estos se convierten en la
serie de las "cinco emes": maithuna (intercambio), matsya
(pescado), mansa (carne), mudra (grano tostado) y mada (vino).
Los seguidores tántricos aprenden de un gurú este
proceso o ritual tántrico (sadhana), que comienza con una visualización
sistemática de la deidad, miembro a miembro, y se materializa a través
de la utilización de diagramas visuales (yantras) y de conjuros mágicos
(mantras).
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Târâ:
(Târakâ) (Târakâ-Maya)
Ver también: Vâch;
Soma; Eloi; Sophia
La muy noble y antigua ciudad de Târâ, fue erigida
en conmemoración de la Madre Creadora Târâ, o Târakâ. Los archivos
Akáshicos, definen la aproximación de la Madre Târâ a éste planeta
justo en el momento de las luchas de la Tríada, la Guerra en los Cielos.
En la época que precisamente se denomina en este planeta el Târakâ-Maya.
Târâ era la consorte de Eloi el Regente de Júpiter, que fue raptada por
el Príncipe Tao de la Luna,
o Soma, como se denomina a la influencia de la esencia lunar sobre la
Tierra. Soma, es el Dios del misterio que predomina sobre la naturaleza
del hombre de superficie. Târâ representa a la esposa del sumo sacerdote
solar y la unión entre ambos alumbra al Buddha; el Ser Superior en el
sacrificio de su descenso a la materia para la elevación de los seres
humanos en su camino evolutivo.
Târâ es pues la Madre del
Buddha; la Sabiduría
representada por el planeta Mercurio en éste sistema solar. Ésta
simbología afecta especialmente a los seres de la Tierra, pues el Buddha
muestra el camino del sacrificio y la renuncia. Pero no es solamente Ella,
la Madre de la raza intraterrena, sino también la de la Quinta Raza
de superficie. Cuando las luchas de la Tríada acabaron con la raza
impía de los Atlantes. Ella intercedió ante
Eloi, Júpiter, para
que éste permitiese a los Titanes, los Kabiri,
la formación de la Quinta Raza Raíz. Ella, es la encarnación de
la Sophia Divina, la Luz del Logos, la Raíz del Yo mental y también del
Yo físico. Ella es Vâch, la Hija y la Madre del Logos; la Vâch Divina,
la “Reina de los Dioses”. Aquella que con sus flores crea el Lenguaje
Místico. Y son precisamente sus flores místicas las mismas que se cuidan
y se veneran en la Ciudad de Oro como el único lugar en todo el planeta
Tierra en el que aún se pueden encontrar las Flores de Vâch, las Flores
Místicas del Desierto...
La antigua ciudad de Târâ, que se refleja etéricamente
en el desierto del Sahara, ha sido una ciudad permanentemente cubierta por
la bruma de la leyenda y de la inaccesibilidad. Pocos han hablado de ella,
pero si nos remontamos a los grandes iniciados y maestros de estos últimos
siglos, nos encontramos con un referente muy importante; el
Conde de Saint Germain:
<< Encima
de los principales desiertos, existen ciudades
etéricas; más arriba del
desierto de Arizona está la ciudad etérica de Juan, el Discípulo amado.
Hay otra sobre el desierto de Sahara, otra sobre el desierto de Gobi y
otra en Brasil, que es la ciudad etérica de la América del Sur...
Desde la radiación de la Gran Cintura Electrónica
les proyecto esto hoy; desde el corazón de la Ciudad de Oro se
proyectan los Rayos Gemelos sobre los cuales están la palabra, la luz y
el sonido.
El tiempo nos ha alcanzado rápidamente y debemos
estar más despiertos respecto a los grandes cinturones electrónicos
que rodean toda la creación desde la Deidad hasta cl individuo. La
cintura electrónica. Que rodea la Ciudad de Oro es impenetrable mucho más
que lo podría ser un muro de acero de muchos pies de anchura... [Saint
Germain; El Libro de Oro de Saint Germain] >>
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Tau:
Ver también: Svastika
La
letra Tau hebrea representa al tercer aspecto divino que origina todo
cuanto existe en el reino animal, es además el símbolo del hombre,
puesto que simboliza la culminación de la creación, de forma que el
hombre viene a ser la culminación de la obra material.
La
Tau o cruz astronómica también se relacionaba con la idea del nuevo
nacimiento del hombre por medio de la regeneración espiritual. Por otra
parte, los semitas pusieron un especial énfasis en el aspecto de procrear
su especie, relacionando los aspectos procreativos por medio del método
numérico-cabalístico, tanto como geométricamente. Así podemos
deducirlo por lo que se lee en la Biblia, según nos cuenta Ralston
Skinner, autor de The Source of Measures:
<< Todo el sistema judío parece haber sido
considerado antiguamente como fundado en la naturaleza, y como adoptarlo
por la naturaleza, o Dios, como la base o ley del ejercicio práctico del
poder creador, esto es, era el designio creador... cuya aplicación práctica
era la creación. Esto parece establecido por el hecho de que, bajo el
sistema empleado, las medidas del tiempo planetario servían
coordinadamente como medidas del tamaño de los planetas y de la
particularidad de sus estructuras, esto es, de la extensión de sus diámetros
polares y ecuatoriales... Este sistema parece ser el fundamento de toda la
estructura bíblica, como base de su ritualismo, y para manifestación de
las obras de la Deidad en lo que se refiere a la arquitectura, por el uso
de la unidad sagrada de la medida en el Jardín del Edén, en el Arca de
Noé, en el Tabernáculo y en el Templo de
Salomón. [Ralston
Skinner; The Source of Measures]
>>
La cruz como símbolo sagrado ha sido una constante
en infinidad de culturas. El dios Ra aparece muchas veces representado en
los monumentos egipcios sentado y teniendo una cruz, símbolo de los
cuatro Cuadrantes o Elementos, unida a un círculo. Este y otros muchos
ejemplos ilustran la importancia ritual y mágica de la cruz, tal y como
lo cuenta Gerald Massey:
<< El círculo y la cruz son inseparables... La
Cruz Ansata une el círculo y la cruz de cuatro extremos. Partiendo de
esto, el círculo y la cruz fueron a veces intercambiables. Por ejemplo,
el Chakra, o Disco de Vishnu, es un círculo. El nombre denota el círculo,
dar vueltas, periodicidad, la rueda del tiempo. Esta la usa el dios como
un arma para lanzar al enemigo. De un modo semejante, Thor arroja su arma,
el Fylfot, una forma de la cruz de cuatro pies [la Svastika] y del tipo de
los cuatro cuadrantes. Así la cruz, es equivalente al círculo del año.
El emblema de la rueda une la cruz y el círculo en uno, como sucede con
el jeroglífico y el lazo-Ankh. [Gerald
Massey, The Natural Genesis] >>
La cruz ha sido siempre un símbolo relacionado con
las pruebas inciáticas. En todas las culturas antiguas, los ritos esotéricos
requerían que el candidato a la iniciación fuese atado a la Tau o cruz
astronómica, e incluso en algunos ritos se habla de que el iniciado era
‘clavado en una cruz’ o ‘crucificado ante el Señor’ o el Sol.
Quien mejor puede clarificarnos estos aspectos es H. P. Blavatsky en los
siguientes párrafos, en los cuales se nos matizan ciertas ideas al
respecto:
<< ...Así es, pero su espíritu ha sido
siempre mal comprendido. "Crucificar ante (no contra) el Sol",
es una frase usada en la Iniciación. Viene de Egipto, y originariamente
de la India. El enigma sólo puede ser descifrado, buscando su clave en
los Misterios de la
Iniciación. El Adepto Iniciado, que había pasado con
fortuna por todas sus pruebas, era ‘atado’, no ‘clavado’, simplemente
atado en un lecho en forma de Tau en Egipto; en forma de Svastika, sin las
cuatro prolongaciones adicionales, en la India; sumergido
en un sueño profundo -el "Sueño de Siloam ", como se llama aún
hoy entre los Iniciados del Asia Menor, de Siria y aun en el Alto Egipto-.
Se le dejaba en este estado durante tres días y tres noches, durante cuyo
tiempo su Ego Espiritual se decía que se "confabulaba " con los
"Dioses"; descendía al Hades, al Amenti o Pâtâla, según el
país, y hacía obras de caridad a los Seres invisibles, ya fueran Almas
de hombres o Espíritus Elementales; permaneciendo su cuerpo durante todo
el tiempo en una cripta o cueva subterránea del templo. En Egipto era
colocado en el Sarcófago en la Cámara del Rey de la
Pirámide de
Cheops,
y llevado durante la noche del próximo tercer día a la entrada de una
galería, en donde a cierta hora los rayos del sol naciente daban de lleno
en la cara del Candidato en estado de "trance", el cual se
despertaba para ser iniciado por Osiris y Thoth, el Dios de la Sabiduría.
[H. P. Blavatsky, La Doctrina Secreta Vol. IV ]
>>
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Teraphim:
Ver también: Kabirim;
Shiva; Jehovah; Chaitans;
Moisés
La Magia Negra practicada, aún bajo la égida de
Moisés, por el pueblo hebreo, inducido subvertíciamente por los Levitas
seguidores de Amón-Jehová trajo consecuencias graves sobre el cuerpo etérico
de muchos de los practicantes del culto ofita. Como se manifiesta en la
Biblia en el pasaje de la Serpiente de Bronce:
<< Partiéronse del monte Or en dirección al mar Rojo, rodeando la
tierra de Edom; y el pueblo, impaciente, murmuraba por el camino contra
Dios y contra Moisés, diciendo: ‘¿Por qué nos habéis sacado de
Egipto a morir en este desierto? ; no
hay pan ni agua, y estamos ya cansados de tan ligero manjar como éste (el
Maná)’.
Mandó entonces Yavé (Jehová) contra el pueblo serpientes venenosas que
los mordían y murió mucha gente de Israel. El pueblo fue entonces a Moisés
y le dijo: ‘Hemos pecado murmurando contra ti; pide a Yavé (Elohí) que
aleje de nosotros las serpientes’. Moisés intercedió por el pueblo y
Yavé (Elohí) dijo a Moisés: ‘Hazte una serpiente de bronce y
ponla sobre un asta; y cuantos mordidos la miren, sanarán’ [La
Biblia; Números 21 4-9]
>>
El antiguo culto a los Teraphim, o estatuas que
representaban figuras de serpientes, fue originariamente establecido por
Terah, padre de Abraham, representando a las figuras de los Siete Kabirim
(Habir o Kabar), los padres
de las razas pos-atlantes adorados en la antigua ciudad de Hebrón, la
ciudad de los Anakimes o Anakas (Reyes y Príncipes). Ese culto era ahora
pervertido y utilizado por el pueblo hebreo en el desierto para adorar al
dios serpiente Kiyun o Kivan, quién no era más que el Shiva hindú, el
“Dios de Siete Letras” o Jehovah.
Moisés alzó la Nâga de Fuego como estandarte del pueblo de Israel,
la Serpiente de Sabiduría, aquélla que formando un Ocho se muerde
la cola, era el emblema de los Seraphim judíos. Ella es pues, la
Serpiente de Bronce, la Ogdoaga u Ocho Místico que es simbolizada en el
Caduceo de Mercurio y representa el equilibrio de los cuatro núcleos andróginos
del cuerpo etérico, los Sefirot: Kether, Tipheret, Yesod y Malkuth.
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Thaykhuma:
Ver también: Târâ;
Vâch; Miz Tli Tlan
Thaykhuma es la regenta del Espíritu de Vida en este
planeta, ella es hoy el ser que representa a la Madre Universal. Thaykhuma,
es una Alta Jerarquía dentro de la tríada que gobierna el Centro
Planetario Regente de Miz Tli Tlan, y gobernanta de los Espejos del Cosmos
instalados en todas las ciudades intraterrenas, los cuales, se coligan con
los patrones y la energía de Vida que parten del Gobierno Celeste
Central:
<< La Madre Universal, Madre Divina o Madre Cósmica,
es uno de los principales intermediarios en el contacto de la consciencia
terrestre con el Gobierno Celeste Central. Es la quinta Jerarquía de Miz
Tli Tlan y, al mismo tiempo, la regente del centro intraterreno Erks.
Puede proyectarse en el campo de percepción de los seres humanos, por lo
general en el de quienes están vinculados a la Jerarquía Espejos, y, con
una apariencia individualizada, transmitirles instrucciones. [José
Trigueirinho Neto; Léxico Esotérico] >>
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Theos:
Ver también: Chaos;
Kosmos
Theos es el impulso o espíritu de la Divinidad que
impulsa a Chaos a trasformarse en Kosmos.
¿Que se puede decir de ese Espíritu Divino...? Sólo
se puede reconocer la imposibilidad de abarcar lo inabarcable, de acceder
a lo inaccesible a la mente, tal y como Trimegistro dice a Tatios:
<< Hablar de Dios es imposible. Pues lo corpóreo
no puede expresar lo incorpóreo... Lo que no posee cuerpo ni apariencia,
ni forma, ni materia, no puede ser comprendido por los sentidos. Yo
comprendo, Tatios, comprendo, que lo imposible de definir, eso es Dios. [Stobaeus;
Physical Eclogues / Florilegium] >>
Sin embargo, desde la más remota antigüedad se ha
intentado explicar la deidad por medio de la negación de los atributos
que no son inherentes a la misma. ¿Cómo si no se puede explicar lo
inexplicable?:
<< Dios no es una mente, sino la causa de que
la Mente exista; no es un espíritu, sino la causa del Espíritu;
no es luz, sino la causa de la Luz. [St. Marc; Divine Pymander – Mercure Trismegistre, Pimandre]
>>
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Thulé:
Ver también:
Shamballa; Agarttha
Los núcleos intraterreno activos en cada época,
siempre han tenido contrapartes sutiles en el area o áreas de la
superficie exterior del planeta que corresponden al núcleo intraterreno
al cual estaban polarizadas. Así en ciertos lugares de la superficie
exterior del planeta se producen apariciones súbitas de realidades suprafísicas
o de objetos y seres que no se hallaban visibles unos momentos antes, e
incluso, durante ciertas épocas remotas en la antigüedad, corrientes
constantes de campos de fuerza fueron abiertas, manteniendo ciudades y
seres, denominados como mágicos, en el campo físico etérico de algunas
zonas de la superficie del planeta. Este es el caso de la sempiterna
ciudad de Thulé, que fue uno
de los centros espirituales que con distintos nombres apareció en gran
parte de las tradiciones y culturas antiguas. Thulé, ha estado localizada
en diferentes lugares, y confundida a veces con la tradición de la tierra
Hiperbórea, del Polo Norte, en la época Atlante. Pero el recuerdo de esa
isla ha quedado reflejado en el Gran Libro o Libro de Dzyan, en los términos
siguientes:
<< Mucho antes de los días de Ad-am (Unidad y Universalidad), y de
su esposa He-va, en donde ahora solo se encuentran lagos salados y
desiertos estériles desolados, había un vasto mar interior que se extendía
sobre el Asia Central, al Norte de la altiva cordillera de los Himalayas,
y de su prolongación occidental.
En este mar había una isla, que por su belleza sin par, no tenía rival
en el mundo, y estaba habitada por los Hijos de la Voluntad y del
Yoga...
Ésta raza podía vivir con igual facilidad en el agua, en el aire y en el
fuego, porque tenía dominio ilimitado sobre los elementos. Eran los Hijos
de Dios; no los que vieron las hijas de los hombres, sino los verdaderos
Elohim. Ellos fueron los que comunicaron al hombre los secretos más extraños
de la Naturaleza, y les revelaron la “Palabra” inefable, ahora
perdida. Esta “Palabra”, que no es palabra, ha circulado una vez por
todo el globo, y todavía languidece como un lejano y moribundo eco, en
los corazones de algunos hombres privilegiados. Los Hierofantes de todos
los Colegios Sacerdotales conocían la existencia de esta isla; pero la
Palabra sólo era conocida del Java Aleim, o Señor principal de cada
Colegio, y era transmitida a su sucesor sólo en el momento de la muerte.
Había muchos de esos Colegios, y los autores clásicos antiguos hablan de
ellos… [Libro de Dzyan]
>>
Pronto, los conflictos entre las jerarquías
destronadas y los ataques que los Asuras encarnados hicieron sobre la
“Isla”, para arrancarle los “secretos” que los devolvería a su
estado original de Dioses, hicieron que las proyecciones materiales de
Thulé en el exterior del planeta se replegasen hacia otros
niveles vibratorios más sutiles, perdiendo la relación directa con el
mundo manifestado.
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Tiamat:
(Vritra) (Ahí)
Ver también: Ananta;
Hermes
Tiamat, es el Dragón muerto por Merodach en las
ondas astrales. De esta manera lo cuentan las leyendas humanas antiguas,
así como en los libros de las tradiciones Acadias, Semitas y Caldeas;
cuando narran:
<< El Gran Océano, el Abismo Acuoso, fue el lugar de nacimiento y
mansión de Ea, la Sabiduría, la Deidad infinita e incognoscible. Pero el
Océano insondable de la Sabiduría, se convierte en la Materia grosera,
la sustancia mortal, siendo Ea, transformada en Tiamat, el Dragón muerto
por Merodach en las ondas astrales. [H.
P. Blavatsky, La Doctrina Secreta Vol. V ] >>
Tiamat es también es también conocido como
Vritra o
Ahí, el Demonio-Serpiente.
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TOT:
(Thoth)
Ver también:
Hermes; Enoch;
Seth; Kabirim;
Lipika
TOT es el primer Lipika y bibliotecario mayor, el
Hierofante Sagrado que rige el mundo a través del verbo, y es el creador
de la lengua sagrada.
Según los gnósticos egipcios Thoth (Hermes) era el
Jefe de los Siete Kabirim, y el inventor del alfabeto egipcio, por ello,
la letra Tau pasó a ser la
última letra de los alfabetos semitas, en los cuales su acepción tomó
el significado de “fin”, “perfección” y “culminación”.
Él es también el Señor de la Palabra, llamada
también la lengua de Ptah, y entre sus funciones se encuentra la de ser
el patrón de las bibliotecas junto con Seshat.
Como Lipika y bibliotecario mayor, es Thoth quién
escribe en los frutos del árbol Ished los años de reinado de los
soberanos; aunque él mismo figura como uno de los primeros soberanos de
Egipto, tal como lo hace notar Champollión acerca de la tabla sincrónica
de Abidos, mostrada en el papiro de Turín, el más notable de todos, según
las palabras del egiptólogo De Rougé:
<< Champollión, lleno de profunda sorpresa vio
que tenía ante sus propios ojos los restos de una lista de Dinastías que
abarcaba los tiempos míticos más remotos, o los ‘Reinados de los
Dioses y Héroes’. Desde el principio mismo de este curioso
papiro, tenemos que convencernos de que hasta en un tiempo tan remoto como
el período de Ramses, estas tradiciones míticas y heroicas eran tales
como Manethon nos las había transmitido; vemos figurando en ellas, como
Reyes de Egipto, a los Dioses Seb, Osiris, Set, Horus, Thoth-Hermes, y a
la Diosa Ma, asignándose al reinado de cada uno de éstos un largo período
de siglos. [De Rougé; Annales de Philosophie Chretienne] >>
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