Principal Arriba Comentarios Contenido Buscar Traducción Imágenes

La Cruz de Hielo
La Sombra I La Sombra II El Corazón de Iaô La Huella I La Huella II La Rebelión Los Hijos I Los Hijos II Los Hijos III Los Hijos IV La Fuerza de Adonai La Luz I La Luz II La Luz III Las Salas I Las Salas II Las Salas III Las Salas IV Las Salas V La Cruz de Hielo

   

^^  Obtenga el libro impreso: Las Tres Cabezas del Elefante... ^^

__________________

Atlántida

Lemuria

Âgharttha

Gaia

_________________

Anú

Mihael

Ialdabaoth

Vishnú

Shiva

Ishva-Ra

_________________

Archi

Melki-Tsedek

Brâhatmah

Mahatma

Mahanga

_________________

Nueva Era

Teosofía

Antroposofía

Gnósticos

Pitagóricos

Rosacruces

Francmasones

Martinistas

Nazarenos

Esenios

_________________

Buddha

Krishna

Rama

Zarathushtra

Moisés

_________________

Gandhi

Ahimsa

Aparigraha

Samhaha

_________________

Aeter

Akasha

Âlaya

Laya

_________________

Nihil

Holístico

Nat-Our

Noúmeno

_________________

Magia

Mash-Mak

Mahat

Ofitas

Nâgas

_________________

Hermes

Thoth

Iaô

Adonai

_________________

Mâyâ

Mérou

Omphalos

Om

Fohat

_________________

Sánscrito

Vattan

Irdín

Hierogáfico

_________________

^^  Éstos... y otros muchos Términos Esotéricos más en el Glosario... ^^

_________________

 

_________________

   ¡¡Despierta!!

       

      ¡¡El Día...

 ...Ha Llegado!!

_________________

 

  << Traduzca esta Página <<

La Tau gira ahora sobre su eje horizontal creando el símbolo: ‘Como-Es-Arriba-Es-Abajo’; y en cada giro, la nube desaparece deshilachada por el terrible batir de la Cruz; hasta que, en su lugar, una inmensa cadena de naves estelares van apareciendo una tras otra, recogiendo las “chispas” de luz que se hallaban en suspensión dentro de la nube. Cada nave, a semejanza de un Arca de Noé cósmica, comienza a moverse rápidamente al terminar de recoger su asignada cuota de “chispas” humanas, iniciando el viaje intragaláctico que conducirá a sus ocupantes al destino que les corresponde con respecto al grado evolutivo que alcanzaron durante sus vidas experimentales en este planeta.

[Sebastián Salado; Las 3 Cabezas del Elefante]

  LA CRUZ DE HIELO

  

      LA CRUZ DE HIELO

 

 

9. LA CRUZ DE HIELO 

 

 

 

Unas ruedas infinitas giran lentamente en la niebla frente a Arânah, el cual, sólo puede abarcar con su mirada una ínfima parte del conjunto total de las inconmensurables ruedas dentadas. Éstas se extienden sobre el vacío horizonte como un múltiple arco-iris, y engarzadas unas con otras,  hacen avanzar el tiempo como si de la maquinaria de un gigantesco reloj cósmico se tratase. 

Lentamente, con un ritmo pausado, el inabarcable grupo de ruedas se va distanciando en el espacio, hasta descubrir que ellas sólo son, una pequeña y atómica porción de otras ruedas aún mayores, de dimensiones macrocósmicas, cuyo conjunto compone la infinita escala del Reloj Sideral, que a su vez, descubre sus secretos al desvelar que todo el recorrido de las primeras ruedas sólo es un golpe de aguja de las segundas.

 

El Tiempo, cual lluvia luminosa, cae desde las nubes eternas sobre el valle de la materia perecedera. Pero en lugar de derramarse, formando cursos de vida en la Madre Tierra, como hubiera sido su parejo destino, se congela en el mismo instante del contacto con el suelo…

El Tiempo Blanco se convierte en inmensos bloques de hielo y escarcha que cubren toda la superficie terrestre. Hasta que, al final de un ciclo, se aprecia un rumor en el ambiente, algo parecido a una sorda vibración, como si se hiciese escuchar a lo lejos la campanada de un grandioso y remoto reloj, dejándose sentir poderosa sobre todo el inmenso valle. Al elevarse, acompañando al rumor, Arânah observa las níveas nubes de finísima escarcha que llegan a ocultar momentáneamente, el hasta entonces, claro valle. 

La nieve y el hielo acumulados durante eones, comienzan a resquebrajarse y desprenderse de los picos de las altas cumbres, dejándolas libres de su ancestral carga. Grandes cantidades de nieve descienden vertiginosamente por sus laderas para anegar el valle con su atronador rugido.

Pero al llegar a la inmensa llanura, el hielo se abre y resquebraja en múltiples fragmentos de forma irregular. Toda la superficie se encuentra en movimiento ahora, exceptuando un punto central donde se forma una figura perfectamente regular, una Tau inmensa y perfecta se recorta en la superficie del hielo y comienza a elevarse, levantándose sobre su pié esbelta y majestuosa, como si de una inmensa cruz se tratase, la cual, continúa levantándose apoyada en el hielo secular. Al llegar a su vertical la cruz intenta elevarse, pero algo la detiene en su pié y la mantiene amarrada al suelo.

Una parte del pié de la Tau aparece mezclado aún con un mar negro y pastoso que ha aparecido filtrándose desde abajo, al abrirse el hielo.

El mar de lodo negro intenta retener a la cruz impidiendo su ascensión; pero al final, los últimos trazos de la Tau son delineados en perfecta armonía y la cruz se separa definitivamente del oscuro abrazo del mar de lodo, en el que ahora se ha convertido todo el valle. Y al fin,  la Tau, se alza poderosa y resplandeciente en los cielos.

Al elevarse lentamente, la cruz se hace más y más sutil a cada momento, hasta que finalmente, su sustancia etérea desaparece de su interior siendo transferida a otras dimensiones. Al poco, son sólo las aristas luminosas de la Tau las que son visibles con una luz refulgente y deslumbradora, que aún tardaría un momento en desaparecer también, al tiempo que una niebla espesa se esparce veloz por el valle.

De la gris niebla surge, donde desapareciera la Cruz, una hinchada copa de ancha boca y estilizado pié. Dos vertiginosas serpientes ascienden y descienden como un relámpago por la entallada peana mientras dibujan incansablemente el símbolo sempiterno del Caduceo de Mercurio. 

Después, se puede apreciar que estas serpientes no son más que inmensas descargas eléctricas que recorren toda la columna vertebral de la copa, que ahora es, claramente, un hongo atómico en expansión.

 

‘La Copa de la Ira’ de las antiguas profecías, es ya una realidad en las mentes humanas. El hongo crece y crece sin parar, envolviéndolo todo en una nube lechosa y radioactiva, que contamina sin remisión lo que encuentra a su paso. Al tiempo que la masa del ominoso gas se expande cubriendo completamente el entorno por donde pululan un montón de figuras oscuras que se agitan convulsivamente en el interior de la Nube del Caos.

Esas figuras no son más que las “formas-pensamiento” humanas que cobran vida propia dentro de la horrible e infame Nube del Caos.

Los seres humanos y las terribles formas mentales que de ellos se desprenden, deambulan por la aterradora sombra gris, sin que exista diferenciación alguna entre éstos y sus monstruosos pensamientos. El caos y la confusión son tales que la locura se implanta definitivamente en todas las mentes.

La dantesca escena se repite incansable, hasta que en un momento dado, la Cruz refulgente retorna de nuevo para traer la Luz al Mundo. La Tau gira ahora sobre su eje horizontal creando el símbolo: ‘Como-Es-Arriba-Es-Abajo’; y en cada giro, la nube desaparece deshilachada por el terrible batir de la Cruz; hasta que, en su lugar, una inmensa cadena de naves estelares van apareciendo una tras otra, recogiendo las “chispas” de luz que se hallaban en suspensión dentro de la nube. Cada nave, a semejanza de un Arca de Noé cósmica, comienza a moverse rápidamente al terminar de recoger su asignada cuota de “chispas” humanas, iniciando el viaje intragaláctico que conducirá a sus ocupantes al destino que les corresponde con respecto al grado evolutivo que alcanzaron durante sus vidas experimentales en este planeta.

La Paz y el Amor del Padre Eterno llenan toda la escena, nadie es condenado, nadie es culpable, sólo es una vuelta más de reloj, en el infinito tiempo del cosmos vibrante…

  

 

 

 

 

 

¡Credo in unum Deum,

Patrem omnipotentem,

Creatorem Coeli et Terrae,

Visibilium omnium et Invisibilium!

 

San Atanasio.

 

 

 

 

 

 

MMMMMMMMM

   

  

 

 

   

<<  Obtenga el libro impreso: Las Tres Cabezas del Elefante y El Inmortal ... <<    

Principal ] Arriba ]

Enviar el correo electrónico a sebastiansalado@contactoglobal.net con preguntas o comentarios sobre este sitio Web. También se puede usar el Buzón de la Página en: "Comentarios". 
Copyright © 2004-2012  Sebastian Salado (Las 3 Cabezas del Elefante).
Publicación: Septiembre 2004. Última modificación: 16 de Febrero 2013.