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Sólo,
de vez en cuando, algún guerrero permanece inmóvil, con el barro hasta la
cintura y con su escudo levantado, ocultándole y protegiéndole así del
furioso dragón. Su espada desenvainada y en alto espera detrás del escudo,
siempre vigilante a los ataques que pueda recibir. Pero él sabe que no son éstas
las armas que vencerán, sino su inmovilidad, su serenidad, su firmeza y sobre
todo su fe, la cual actúa como una
misteriosa fuerza que impide que se hunda más en el barro, y así estas
figuras aguardan, semiocultas por sus enlodados escudos…
[Sebastián
Salado; Las 3 Cabezas del Elefante]

EL
CABALLERO EN EL FANGO



Contenido de la Parte II: 
CONTENIDO
(DE
LA PARTE II)
PARTE II: EL CABALLERO EN EL FANGO:..
1. LA BÚSQUEDA FIBONACCI
1.1 LA BÚSQUEDA FIBONACCI (I)
1.2 LA BÚSQUEDA FIBONACCI (II)
2. LA HUIDIZA NEURONA p.
2.1 LA HUIDIZA NEURONA p
(I).
2.2 LA HUIDIZA NEURONA p
(II).
3. LA TIERRA HUECA.
3.1 LA TIERRA HUECA (I)..
3.2 LA TIERRA HUECA (II)..
3.3 LA TIERRA HUECA (III)..
3.4 LA TIERRA HUECA (IV)..
3.5 LA TIERRA HUECA (V).. .
4. HOMBRES Y MÁQUINAS.
4.1 HOMBRES Y MÁQUINAS (I).
4.2 HOMBRES Y MÁQUINAS (II).
4.3 HOMBRES Y MÁQUINAS (III).
4.4 HOMBRES Y MÁQUINAS (IV).
4.5 HOMBRES Y MÁQUINAS (V).
5. EL ESPÍRITU DE SAINT LOUIS.
5.1 EL ESPÍRITU DE SAINT LOUIS (I).
5.2 EL ESPÍRITU DE SAINT LOUIS (II).
6. EL CABALLERO EN EL FANGO..
..
PRÓLOGO
(DE
LA PARTE II)
¿Es nuestro pensamiento propiamente
nuestro?
¿Somos realmente conscientes de todo
nuestro potencial?
Abrumados entre las luces y las
sombras de nuestro intelecto, el mundo formal se abre ante nosotros como una
rutinaria sucesión de hechos y procesos de los cuales creemos conocer sus
causas y sus aparentes consecuencias.
Así,
jugamos a ser dioses menores modelando la propia Naturaleza a nuestro capricho y
conveniencia, y construimos máquinas que piensan por nosotros... sin atender
aquello de lo que ya alguien nos previno al respecto:
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Hubo
un tiempo en que los hombres dedicaban su pensamiento a las máquinas, con la
esperanza de que ellas les harían libres. Pero esto sólo permitió que otros
hombres con máquinas les esclavizaran. ¡No construirás una máquina a
semejanza de la mente del hombre!... >>



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